En el bosque tan florido Los bichitos se pasean, Y la flora no escasea, ¡qué paisaje colorido! Y los pajaritos cantan, Aires de tibias corrientes. El sol es fiel y clemente, Entre nubes se adelanta. Y yo suelo andar sereno, Saludando al gavilán Y a los ciervos que van Siempre correteando a pleno. El gobierno nacional Se apropió del mencionado Bosque cálido y amado, Con un decreto oficial. Cada árbol de la comarca Cuenta como domicilio, Las ramas son utensilios, El tigre ya no es patriarca. El oso ya fue exiliado Por orden ministerial, Tan sedicioso animal No puede ser aceptado. Luego de un tiempo ajetreado, Meses de preparación, Se formó una rebelión De animales indignados. Pero el gobierno sabía Que algún inminente ataque Quería poner en jaque Su dictadura sombría. Así que bien prevenidos Con la fuerza militar, Reforzaron el lugar Pa' que no entren los bandidos. Cuando todo estuvo en calma, Me compré un arbolito Para disfrutar solito De la brisa de las palmas. Y lo voy pagando en cuotas, Por lo cual trabajo duro; Soy honrado, te aseguro, Y es que a mí nadie me explota. Yo siempre voy a querer A mi patria forestal, Y no hay sentimiento igual, Larga vida al poder.