Tan triste vivo en mi aldea, Que a todos dicen mis ojos Que es imbidia lo que tengo O que estoi de celos loco. Más verdad dixeran, Filis, Si juntaran uno y otro; Porque es la imbidia la sombra De la vida de un zeloso. No me espanto que se engañen, Si yo apenas lo conosco, Porque en dicha agena empieça Y acava en agravio propio. Conmigo, sin más testigos, Sus ofensas siento y lloro; Que no está lexos de alegre Quien passa tristezas solo. Mal contento de mi dicha, Pensé que vinieran otros, Y a sufrir ágenos bienes Por no morir me acomodo. Blanco soy de tus desdenes Y risa común de todos Con esto la vida passo Si es que vive un inibidioso. El bien y el .mal, dulce Filis, Con igualdad reconosco, Y como soy desdichado Ser pudiera venturoso.