Dejó sus botas con él Como señal de que iba a volver, Pero cuando esa puerta se abrió No hubo tiempo de mirar atrás. En plena tormenta salió, Corriendo el estacionamiento cruzó Sin dudarlo a un auto subió Y aceleró, sin freno hasta el final. El mundo nunca es tan grande Como la primera vez que lo ves. Y que paradoja que al morir verás Que es más grande y no para de crecer. En algún pueblo que cruzó Dejó lo que siempre solía llevar, Juró en una barra nunca más cargar Con lo que ya ha quedado atrás. Una ventana se abrió, Eso que amanece es el sol, Cómo poder resistírsele, Si el día que hoy nace solo es hoy. El mundo nunca fue tan grande Como la primera vez que lo ves. Y que paradoja que al morir verás Que es más grande y no para de crecer.