El Capitalismo ya no es un sistema que oprime superficialmente A los seres humanos sustancialmente distintos del sistema en sí, Sino que es el modo de reproducción de sujetos Que ven al mundo como un único medio para alcanzar sus intereses. Si el Capitalismo es una cultura de la muerte No menos que una cultura de la búsqueda del beneficio, No se salvan de esta condición Quienes deberían o podrían oponerse a este sistema. El fetichismo es el secreto fundamental de la modernidad, Lo que no se dice ni se debe revelar. La victoria del parecer sobre el ser Donde la imagen sustituye a la realidad. El proceso de abstracción devorando A la sociedad entera, asesinándola. Cuanto más la mercancía se apodera del control de todo Tanto más va minando los cimientos de su propia estructura, Incontrolable, Inmanente, Repitiéndose a sí misma. Nuestro tiempo es un espacio funcional secundario Al servicio del consumo permanente. Un modo absurdo de producción y de vida, Contradicción subjetiva que se presenta como lo único existente. Convertir el sacrificio del tiempo en una normal medida de existencia. Mercancía, dinero, capital, salario: Fetiches del derecho y del Estado. Cualquier forma de pensamiento sometido A los parámetros del valor Ha sido obviamente dogmatizado por el dinero. Nuestro pragmatismo Ha de escapar entonces De someter la sensibilidad, La sociedad y la ciencia A un valor asignado Por una máquina Que se regula a sí misma. Debe escapar y rebelarse Contra el valor de la vida, Del alimento, De la subsistencia.