Suena el silencio mientras tú no estás, Conozco tu mirar Y el ancho mar que inunda nuestro andar Es el momento de mirar atrás, Ya no hay necesidad De preguntarle al cielo dónde estás . Dame una palabra, dame una mirada, Dame la caricia que me salvará De oscuros sueños que circulan y estimulan mi ansiedad Dame una sonrisa, dámela sin prisa, Dame las razones para continuar, En este viaje que alimenta mi locura y al final No hay imposibles cuando al respirar, Un suave olor a sal Y arena impulsa el tiempo a congelar Bronce en la piel el sol quemándome Pero la sombra ideal De tu silueta se interpone al caminar . Dame una palabra, dame una mirada, Dame la caricia que me salvará De oscuros sueños que circulan y estimulan mi ansiedad Dame una sonrisa, dámela sin prisa, Dame las razones para continuar, En este viaje que alimenta mi locura Puente. Reconozco tu rostro en la multitud, No es un extraño don, Ni una virtud, No es fantástico don no es una virtud, Es que aprendí a amar