Peregrinos En el nombre del cielo os pido posada, pues no puede andar mi esposa amada. Posaderos Aquí no es mesón, sigan adelante. Yo no puedo abrir, no sea algún tunante. Peregrinos No seas inhumano, tennos caridad, que el Dios de los cielos te los premiará. Posaderos Ya se pueden ir y no molestar, porque si me enfado os voy a apalear. Peregrinos Venimos rendidos desde Nazaret, yo soy carpintero de nombre José. Posaderos No me importa el nombre, déjenme dormir, pues yo ya les digo que no hemos de abrir. Peregrinos Posada te pide, amado casero, por solo una noche la reina del cielo. Posaderos Pues si es una reina quien lo solicita, ¿cómo es que de noche anda tan solita? Peregrinos Mi esposa es María, es reina del cielo, y madre va a ser del Divino Verbo. Posaderos ¿Eres tú José? ¿Tu esposa es María? Entren peregrinos, no los conocía. Peregrinos Dios pague, señores, vuestra caridad, y que os colme el cielo de felicidad. Todos ¡Dichosa la casa que abriga este día a la Virgen pura, la hermosa María!