¡Cuan gloriosa! Cuan gloriosa será la mañana Cuando venga Jesús el salvador Las naciones unidas como hermanas Bienvenidas daremos al Señor ¡Conmigo! Cuan gloriosa será la mañana Cuando venga Jesús el salvador Las naciones unidas como hermanas Bienvenidas daremos al Señor ¡No habrá! No habrá necesidad de la luz y el resplandor Ni el sol dará su luz Ni tampoco su calor Allí llanto no habrá Ni tristeza, ni dolor Porque entonces Jesús el rey del cielo Para siempre será el consolador Te esperamos Señor ¡El cristiano! El cristiano fiel y verdadero Y también el obrero de valor Y la iglesia esposa del cordero Estarán en los brazos del Señor, una vez más El cristiano fiel y verdadero Y también el obrero de valor Y la iglesia esposa del cordero Estarán en los brazos del Señor No habrá necesidad de la luz y el resplandor Ni el sol dará su luz Ni tampoco su calor Allí llanto no habrá Ni tristeza, ni dolor Porque entonces Jesús el rey del cielo Para siempre será el consolador ¡No habrá! No habrá necesidad de la luz y el resplandor Ni el sol dará su luz Ni tampoco su calor Allí llanto no habrá Ni tristeza, ni dolor Porque entonces Jesús el rey del cielo Para siempre será el consolador No habrá necesidad de la luz y el resplandor Ni el sol dará su luz Ni tampoco su calor Allí llanto no habrá Ni tristeza, ni dolor Porque entonces Jesús el rey del cielo Para siempre será el consolador ¡Dígalo fuerte! No habrá necesidad de la luz y el resplandor Ni el sol dará su luz Ni tampoco su calor Allí llanto no habrá Ni tristeza, ni dolor Porque entonces Jesús el rey del cielo Para siempre será el consolador Amén, amén Señor Oh, amén te esperamos a aquí