Llora, juguete de aserrín Nadie sospecha tu dolor Sangra en el filo de una cuerda de metal Grito en un cielo de papel No se en qué trazo su dibujo sin color Se hizo de bronca, de locura, de tristeza Y se esfumó. Vibra en el blanco el eco sordo De tinta y distorsión. Baila ya ebria de sudor Sola en el vacío de un salón Su sombra errante, recostada en el tablón Y el humo espeso de la absurda soledad Libra sus pies. Y una vez más esta noche volará Una vez más el espectro sin piedad Una vez más, el fantasma de latir y respirar. Robará tu alma cuando nadie esté allí Para mirar...