Alguien fue, dejó un silencio aquí. Nunca más, nunca más Hemos de escuchar su voz. Siendo un cuenco azul repleto de alcanfor Abre tu pecho allí y suelta tu interior. Una flor se va decolorando, Viene a ser un alerta carmín. Por eso el devenir responde a tu calor Y un aire fiel de ti vendrá A proponerte un salto al vacío. Siéntate, no cierres tus brazos. Déjame, déjame perforar tu alma así. Te beso hasta el fin y das tus aguas sin mar, Nado en tu estanque allí, Regreso y vuelvo a empezar. Un ciempiés me muestra el sendero, Tropezar es parte del cambio. Por eso el devenir desata su fulgor Y un viento fuerte así vendrá A proponerte un salto al vacío.