Puedo comprender que todo inicio tiene su final Como la neblina todo se desvaneció Puedo comprender que no hay marcha atrás Y aquel día amargamente atardeció El fuego se apagó, se apagó, se apagó Hoy, hoy Y no puedo comprender la forma o el sabor De una promesa eterna rota, hoy Puedo comprender que tardamos en renunciar Renunciar al mismo aire respirar Ahora compartir más tiempo con la soledad Ya esta vida tiene otro jugador Pero otra puerta se abrió, de par en par Hoy, hoy Y no puedo comprender la forma ni el sabor De una promesa eterna rota